
Este incremento, informado por el Ministerio de Salud de la Nación, permitió que 228 pacientes que aguardaban un trasplante accedieran a una intervención quirúrgica, además de posibilitar la recepción de córneas a otras 139 personas, en un trabajo articulado que alcanzó a numerosas jurisdicciones del país.
El informe detalló que el total de intervenciones incluyó 150 trasplantes renales, 48 hepáticos, 19 cardíacos, 5 renopancreáticos, 4 pulmonares y 2 hepatorrenales, con una distribución federal que abarcó provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Corrientes, Mendoza, Entre Ríos, Neuquén, Santiago del Estero, San Juan, Río Negro, Jujuy, Misiones, Formosa y San Luis. La labor fue posible gracias al compromiso de las familias donantes y a la coordinación de los organismos provinciales de procuración.
Entre los centros de salud con mayor actividad durante el mes, se destacaron el Hospital Nacional Bicentenario Esteban Echeverría, que registró 11 donantes, seguido por el Hospital Ángel Cruz Padilla de Tucumán y el Hospital José María Cullen de Santa Fe, ambos con 5 procesos. Asimismo, el Hospital Escuela General San Martín de Corrientes aportó 4 donantes, mientras que el Hospital Nuevo San Roque de Córdoba, el Hospital Castro Rendón de Neuquén y el Hospital Central de Mendoza contabilizaron 3 procesos cada uno.
Las estadísticas reflejan una evolución positiva y constante, con un acumulado de 415 procesos de donación realizados entre enero y mayo de 2026, lo que representa un aumento del 13,6 por ciento en comparación con el mismo lapso del año anterior. Esta tendencia confirma la efectividad de las políticas de procuración impulsadas por la cartera sanitaria nacional para mejorar las oportunidades de acceso al trasplante.
Estos resultados, según el reporte oficial, subrayan la capacidad del sistema sanitario para ofrecer respuestas cada vez más oportunas y eficientes a los pacientes que integran la lista de espera. La consolidación de estos procesos es clave para fortalecer la red de salud pública, garantizando que el esfuerzo de las familias donantes y los equipos médicos se traduzca en una mayor calidad de vida para cientos de personas en todo el territorio argentino.