
Ante este escenario, la definición del próximo mandatario que deberá asumir el 28 de julio permanece en suspenso mientras se procesan los recuentos de votos obligatorios, habiéndose registrado un aumento significativo de actas observadas en comparación con procesos electorales previos.
La jornada electoral dejó resultados iniciales fluctuantes, con encuestas a boca de urna que mostraron tendencias invertidas dentro del margen de error. Posteriormente, el conteo rápido realizado por Ipsos y Transparencia Internacional arrojó un 50,3% para Roberto Sánchez y un 49,7% para Keiko Fujimori, un margen que el presidente de la consultora, Alfredo Torres, definió como un empate técnico al encontrarse dentro del rango de error estadístico del 1,9%.
Tras conocerse estas cifras, las posturas de los candidatos se mantuvieron distantes. Mientras Roberto Sánchez, exministro del depuesto Castillo, proclamó ante sus seguidores el objetivo de recuperar el gobierno, Keiko Fujimori, hija del fallecido ex presidente Alberto Fujimori, advirtió que sería irresponsable declararse vencedor antes de contar la totalidad de las actas.
La incertidumbre sobre el resultado final se prolongará hasta mediados de julio, según lo confirmó Grecia Rentería, vocera del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). La funcionaria detalló que el proceso de proclamación sufrirá retrasos debido a la implementación de un nuevo protocolo obligatorio que requiere el recuento de votos para todas las mesas que presenten impugnaciones u observaciones.
Este incremento en el volumen de actas observadas, que creció más de un 50% respecto a comicios anteriores, es el factor determinante para que el JNE fije la fecha definitiva de proclamación para el 15 de julio. De esta manera, el país andino transitará un mes de espera bajo la expectativa de los resultados finales, previo a la fecha establecida para la transferencia del mando presidencial.
Fuente: Noticias Argentinas (NA)