
La investigación por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia dispusiera intentar desbloquear el teléfono celular que fue hallado junto al cuerpo del profesional en su departamento del barrio porteño de Palermo. Según trascendió, el objetivo es acceder a información que pueda resultar relevante para esclarecer el caso. De acuerdo con datos difundidos por Noticias Argentinas (NA), el dispositivo podría contener elementos clave para la causa.
El teléfono fue encontrado por efectivos policiales cuando ingresaron al domicilio donde fue hallado sin vida el anestesista. Debido a que el aparato se encuentra bloqueado, los investigadores solicitaron la intervención de especialistas de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal, dependiente del Ministerio Público Fiscal, para intentar acceder a su contenido.
Los resultados de la autopsia determinaron que Zalazar murió a causa de una congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico, cuadro que se habría producido por el consumo de propofol y fentanilo, dos potentes fármacos que se utilizan habitualmente en procedimientos de anestesia.
A partir del análisis de los elementos encontrados en el departamento del profesional, entre ellos una vía y otros insumos médicos, los investigadores detectaron que parte del material pertenecía al Hospital Italiano, lo que dio origen a una investigación paralela por el presunto robo de fármacos dentro del sistema de salud.