publicidad
Cotizaciones del día

Dólar Oficial

$1.530

0.00%

Dólar Blue

$1.560

0.97%

Dólar Tarjeta

$1.989

0.00%

Euro

€1.744,18

0.89%

Real

R$293,37

1.15%

Azúcar Tucumán · 50kg

$36.810

1.36%

Azúcar Int. · Londres N5

US$24,707

95.29%

Azúcar Int. · EEUU N11

US$423,29

2255.54%

Bioetanol de caña ($/L)

1.072

0.00%

Bioetanol de maíz ($/L)

982.976

0.00%

APREMIOS ILEGALES

Denuncian que en la comisaría de Banda del Río Salí detuvieron ilegalmente, incomunicaron y vejaron a un abogado

El letrado asegura que lo detuvieron vuando fue a asistir a un cliente que había protagonizado un accidente de tránsito. Dijo que se descompensó y le hicieron firmar un documento

Avatar de Mariana Romero
Mariana RomeroTendencia de noticias
15 sept, 2026 02:18 p. m. Actualizado: 15 sept, 2026 02:18 p. m. AR
Denuncian que en la comisaría de Banda del Río Salí detuvieron ilegalmente, incomunicaron y vejaron a un abogado

Foto: Google Maps

Un abogado denunció al personal de la Comisaría de Banda del Río Salí por los delitos de privación ilegítima de la libertad, vejaciones y apremios ilegales en su contra, cometidos cuando fue a asistir a un cliente que había tenido un accidente de tránsito. La demanda ingresó el viernes 11 a la Unidad Fiscal de Decisión Temprana, que ya la giró a la de Delitos Complejos. 


De acuerdo a la denuncia, Ernesto Enzo Nieva, de 69 años, llegó a la dependencia policial el miércoles 9 de septiembre cerca de las 20, porque su cliente lo había llamado para que lo asista: había protagonizado un accidente de tránsito en el que había muerto una mujer. Según su relato, tras los trámites de rigor (llevar a su cliente a hacerse los análisis correspondientes), las actuaciones demoraban más de lo previsto porque, aseguraban, la fiscalía no atendía el teléfono. Por eso, aseguró, ingresó a hablar con un oficial de apellido Vaca, tercer jefe de la comisaría. 


Captura de pantalla 2026-09-15 141249.png
El denunciante, Ernesto Enzo Nieva


“Me dijo ‘¿qué pasa, doctor?’. Le expliqué la situación y le pregunté por la demora. Me contestó ‘usted sabe cómo son los de la Fiscalía’, y agregó que iba a hablar de nuevo. Salí y le expliqué a la señora”, detalló el abogado. Según su versión de los hechos, la esposa de su cliente le dijo que el demorado era diabético, por lo que necesita tomar mucha agua y se la habían quitado. 


Más tarde, siempre de acuerdo a la denuncia, “le avisaron a la señora que pasara, que el comisario quería hablar con ella. Ella me pidió que la acompañara y entré con ella a la oficina. Apenas entré, el Oficial Vaca me increpó y me ordenó que esperara afuera, que me retirara. Le pregunté cuál era el problema y le dije que la demora era inusual. Se levantó raudamente golpeando el escritorio con la mano, y violentamente se dirigió a mí, exaltado. Inmediatamente, sin que mediara ninguna orden ni advertencia previa, tres efectivos policiales se me vinieron encima. El Oficial Vaca me tomó del cuello. Los otros dos me sujetaron de los brazos, uno de ellos el mismo oficial que instruía la causa. Me empujaron y me llevaron por la fuerza a una habitación del interior de la comisaría. No opuse ninguna resistencia. Tampoco habría podido: tengo 69 años y eran tres”.


Nieva asegura que, mientras se lo llevaban hacia el fondo de la comisaría, decían que “estaban cansados de los abogaduchos”, mientras él exigía el trato que prevé la ley para el abogado en ejercicio de su función, que debe ser equiparado al de los magistrados. 


“Ya dentro de la habitación me requisaron. Me palparon todo el cuerpo, incluidas las piernas y mis partes íntimas. Me sacaron el teléfono celular cuando quise llamar a un colega y me revisaron la billetera. Me sentí completamente vejado. En esa misma habitación había mujeres demoradas o detenidas. Le dije a un cabo que estaba ahí que soy hipertenso y cardíaco, que tomo medicación, que había salido de trabajar y había ido hasta allá pensando que volvía enseguida, y que necesitaba mi teléfono para pedir que me trajeran las pastillas y para hablar con un colega. Me dijo que no, que no podía”, explicó Nieva en su escrito. 


Cerca de la 1 de la mañana del día siguiente, asegura, lo llevaron hacia adelante del edificio y el sintió que se le secaba la boca, pidió agua y cuando la tomó se desvaneció y se golpeó la cabeza. “Todavía mareado, me hicieron firmar algo que no recuerdo qué era, y recién entonces me devolvieron el teléfono celular y la credencial. Dejo expresa constancia de que esa firma fue puesta en estado de descompensación física, sin lectura ni comprensión del contenido del documento, y que solicito su inmediata remisión a esta Fiscalía”, reclamó.


“Ninguno de los presentes intervino para impedir la agresión, ninguno hizo cesar el encierro, ninguno registró lo que ocurría y ninguno labró el acta del secuestro de mi teléfono”, agregó el abogado. 


Nieva entiende que todo ocurrió en represalia porque él reclamó una “demora inusual” en el tratamiento del siniestro protagonizado por su cliente. Reclamó, además, que el secuestro de su teléfono fue ilegal y que puso en riesgo el secreto profesional del resto de sus clientes, por lo que solicitó que sea peritado para saber si ingresaron a él. Finalmente, cuestionó que le hayan hecho firmar un documento (cuyo contenido asegura desconocer) mientras se encontraba descompensado y con un golpe en la cabeza.


Para tomar conocimiento sobre lo que dice ese documento, pidió su inmediato secuestro, además del de los libros de guardia y de Novedades. También puso en conocimiento del Colegio de Abogados y al ministro de Seguridad de la Provincia, Eugenio Agüero Gamboa.


publicidad

Más de tendencias

publicidad