
El alerón del McLaren Senna que debía convertirse en una herramienta académica para estudiantes de ingeniería en Tucumán tuvo un destino muy distinto al previsto: quedó retenido durante años en un depósito aduanero y finalmente fue destruido en 2021 por trámites administrativos. La pieza, donada por la automotriz británica McLaren con fines educativos, nunca llegó a un aula universitaria.
Se trataba de un componente original del superdeportivo construido en homenaje al tricampeón mundial de Fórmula 1 Ayrton Senna. El envío se realizó en 2019 desde el Reino Unido y tenía como destino, según un diseñador tucumano, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Tucumán. El vínculo con la casa automotriz fue Esteban Palazzo, ex Senior Designer de McLaren y uno de los responsables del proyecto Senna.
Sin embargo, el alerón quedó retenido en la Aduana y, tras años sin resolución, fue compactado y destruido durante la gestión anterior del organismo. La confirmación se conoció en las últimas horas, luego de que el propio Palazzo relatara el caso en una entrevista que se volvió viral.
“McLaren le regalaba un alerón del Senna a la Universidad y el alerón está hace casi cinco años en Aduana. No me lo dejaron pasar. Con carta de McLaren como obsequio… No lo quiero para mí, quiero que llegue a la Universidad”, había expresado el diseñador en el programa La Fábrica del Podcast.
Palazzo explicó que no se trataba de una pieza decorativa, sino de un desarrollo tecnológico de alto valor académico. “Es una pieza de tecnología. Es un laboratorio de aerodinamia hecho en carbono: pesa 4,2 kilos y puede sustentar 1.200 kilos de carga”, detalló. La intención era que los estudiantes pudieran analizarla como material de estudio, algo inédito para una universidad pública del interior del país.
Ante la repercusión pública, la Aduana revisó el expediente y difundió un comunicado oficial en el que confirmó la destrucción del material. Según el organismo, el alerón fue compactado en 2021, cuando la Aduana estaba bajo la conducción de Silvia Brunilda Traverso, designada por la entonces titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.
El texto oficial también indicó que el actual director general de Aduanas, Andrés Vélis, se comunicó con Palazzo para interiorizarse sobre el caso y ponerse a disposición para su esclarecimiento. Además, se informó que el diseñador volvió a presentar la documentación que acreditaba el carácter educativo y no comercial de la donación, aunque para entonces la pieza ya había sido destruida. Desde el organismo aseguraron que, de repetirse una donación similar en el futuro, el ingreso se realizaría “sin inconvenientes, conforme a la normativa vigente”.

Desde la UTN Regional Tucumán, en tanto, fuentes consultadas por Tendencia de Noticias afirmaron que la institución no tenía conocimiento de la donación del alerón del McLaren Senna hasta esta semana, cuando se viralizó la entrevista de Palazzo. La aclaración contradice la versión inicial sobre el destino académico de la pieza y abre nuevos interrogantes sobre la cadena de gestiones que nunca se completaron.
Así, el alerón que debía ser un símbolo de innovación y un recurso pedagógico de primer nivel terminó reducido a un expediente burocrático y a un caso emblemático de cómo una pieza única de la historia del automovilismo mundial encontró en la Argentina un final tan irreversible como administrativo.