
La Procuración General ratificó de forma oficial la continuidad de las tareas de investigación de carácter técnico y científico vinculadas con el doble homicidio de las ciudadanas de origen francés, acontecido en julio de 2011 dentro de la provincia de Salta. A través de un informe institucional, se detallaron las últimas disposiciones procesales orientadas a destrabar el expediente que aún no cuenta con una resolución definitiva. Las autoridades judiciales reafirmaron su compromiso por avanzar con las diligencias pendientes para reconstruir de manera certera las circunstancias del hecho.
En el marco de este proceso, se registró la negativa de Beatriz Elizabeth Yapura, pareja de Santos Clemente Vera, quien estuvo imputado en la causa, a someterse de manera voluntaria a una toma de muestra biológica para la realización de análisis comparativos. Desde el Ministerio Público aclararon que las líneas de investigación impulsadas por la Unidad Fiscal no se centran de modo exclusivo sobre su figura, sino que abarcan un espectro más amplio de perfiles de distintas personas que mantuvieron relación directa o indirecta con los procedimientos originales.
La justificación técnica para requerir el material genético de la mujer radica en la detección previa de marcadores moleculares femeninos hallados durante peritajes especializados realizados en Francia. A raíz de este hallazgo, los encargados del caso ordenaron la toma de muestras de todas aquellas mujeres involucradas en el procesamiento original, lo que comprende a operarias de laboratorios, médicas forenses y allegadas a los sospechosos. La fiscalía remarcó que estas medidas no pretenden imputar cargos penales automáticos, sino certificar la procedencia de los rastros descubiertos.
Ante la persistente resistencia de Beatriz Elizabeth Yapura, las autoridades del caso solicitaron el aval del Juzgado de Garantías Número Dos, liderado por el magistrado Ignacio Colombo, obteniendo la autorización para concretar la extracción de forma compulsiva. El procedimiento debió ejecutarse mediante el empleo de la fuerza pública, cuyas imágenes alcanzaron una gran difusión pública, detectándose además que la mujer llevaba oculto un dispositivo de grabación inalámbrico entre su vestimenta, el cual fue decomisado por los efectivos policiales.