
Obtenido de La Gaceta
El esfuerzo físico llegó a su fin sobre la avenida Presidente Perón cuando René Alberto Sánchez alcanzó la meta de los 21K Yerba Buena. Tras más de dos horas de competencia de carácter individual, el corredor se encontró con una densa nube de humo celeste que marcaba el cierre de su primera media maratón. En ese preciso lugar lo aguardaban su esposa, Daniela Reynoso, y su hermano, José Sánchez, encargados de revelar de una manera muy particular el sexo del nuevo integrante de la familia segun confirmo La Gaceta.

La iniciativa había sido propuesta por el propio deportista días antes, buscando un incentivo adicional para resistir el exigente relieve del circuito cercano al cerro. Su pareja asistió a la ecografía morfológica de las veintidós semanas de gestación acompañada por una amistad, quien se encargó de adquirir los elementos de pirotecnia sin develar el secreto a ninguno de los padres. De este modo, la revelación resultó completamente imprevista tanto para el corredor como para su mujer en el instante en que se encendieron los dispositivos.
Este logro deportivo significó un punto de inflexión personal para René Alberto Sánchez, quien se desempeña como profesor de educación física y exentrenador de básquetbol. Luego de haber superado una intervención quirúrgica debido a cálculos renales, decidió retomar la actividad del running de forma autónoma combinando sus entrenamientos con sus responsabilidades laborales en instituciones educativas. Tras haber completado una prueba de diez kilómetros el año pasado, la carrera representaba su mayor desafío enfocado en el bienestar y la salud.
El emotivo festejo entre papelitos blancos y abrazos familiares culminó con un agradecimiento hacia el cielo por parte del atleta. La pareja, que ya comparte la crianza de su primogénito de siete años llamado Simón, confirmó que el nuevo hijo varón recibirá el nombre de Bautista. El acontecimiento rompió con las expectativas de la mayoría de los parientes que aguardaban una niña que se habría llamado Rosario, cerrando una jornada cargada de emociones tras el desgaste de la competencia.