
Un relevamiento fitosanitario realizado por laEstación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) confirmó la presencia de distintas enfermedades en lotes de caña de azúcar de Tucumán durante la campaña 2025/2026, aunque en términos generales con niveles bajos de incidencia. El monitoreo se llevó a cabo entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 en múltiples departamentos de la provincia.
El informe abarcó zonas productivas clave como Burruyacú, Cruz Alta, Leales, Simoca, Río Chico, Lules y Tafí Viejo, entre otras, e incluyó distintas variedades comerciales de caña. Según detalla el documento, el objetivo fue evaluar el estado sanitario de los cultivos y detectar la presencia de enfermedades que puedan afectar el rendimiento.
Entre las patologías relevadas, el carbón de la caña de azúcar fue una de las más monitoreadas. Si bien se detectó en distintos puntos de la provincia, su presencia fue mayormente baja, con algunos casos puntuales de mayor incidencia en determinadas localidades y variedades. Desde la EEAOC señalaron que hubo “presencia de la enfermedad en niveles bajos, por lo que no resultó conveniente la cuantificación de la misma”, lo que indica una situación controlada en la mayoría de los lotes.
El informe también identificó la presencia de estría roja, pokkah boeng, roya marrón y mancha en ojo, enfermedades que afectan hojas y tallos y pueden comprometer el desarrollo del cultivo. En algunos casos, como la estría roja, se registraron valores más elevados en ciertos lotes, mientras que otras patologías mostraron niveles moderados o bajos, sin generalizarse en toda la superficie relevada.
Otro dato relevante es que el estudio incluyó tanto caña planta como soca y distintas variedades ampliamente utilizadas en la provincia, lo que permite tener una radiografía bastante completa del estado sanitario del cultivo. En ese sentido, el trabajo concluye que, si bien existe presencia de enfermedades, el escenario actual no muestra un avance generalizado, lo que brinda cierto margen de previsibilidad para la campaña, aunque con la necesidad de mantener el monitoreo permanente en los lotes.
El trabajo de relevamiento y las conclusiones fueron realizados por Jessica A. Lobo, Leny G. Huvierne, María A. Monachesi y Constanza M. Joya.