
El vicegobernador Miguel Acevedo salió a respaldar públicamente a Ana Escobedo tras su desplazamiento como apoderada del Partido Justicialista de Tucumán y envió un mensaje hacia el interior del oficialismo provincial, al advertir sobre la necesidad de evitar divisiones dentro del peronismo en un contexto de reacomodamientos partidarios.
Durante un encuentro organizado por el Día del Periodista, el presidente de la Legislatura fue consultado sobre la decisión de la conducción partidaria de reemplazar a Escobedo por Pedro Cruz, dirigente cercano al presidente subrogante de la Cámara, Sergio Mansilla.
Aunque evitó cuestionar abiertamente la medida, dejó en claro su desacuerdo con la salida de una colaboradora de estrecha confianza. "Ana Escobedo es una colaboradora mía desde hace años a la cual yo respeto muchísimo, y entiendo que hizo una excelente labor en el Partido Justicialista. Excelente con todas las letras. Así que cuenta con mi apoyo, con mi respaldo", afirmó.
El cambio en la estructura partidaria se produjo mientras Acevedo se encontraba de licencia en el ejercicio de sus funciones institucionales, una circunstancia que no pasó inadvertida dentro del peronismo tucumano y que alimentó distintas interpretaciones sobre el alcance político de la decisión.
Sin embargo, el vicegobernador evitó profundizar cualquier diferencia interna y puso el foco en la necesidad de preservar la cohesión del espacio que conduce el gobernador Osvaldo Jaldo. "De mi parte voy a hacer todo lo posible y hasta lo imposible para que no exista esa interna en Tucumán", sostuvo. Y agregó: "Los movimientos que haya que hacer correrán por cuenta de quienes no lo hicieron, pero nosotros vamos a hacer no solo lo posible, sino hasta lo imposible por mantener la unidad del peronismo en Tucumán".
Un mensaje hacia adentro del PJ
Las declaraciones de Acevedo fueron interpretadas como una señal dirigida a los distintos sectores que conviven dentro del oficialismo provincial. Si bien evitó personalizar sus críticas, insistió en que el peronismo debe priorizar las coincidencias doctrinarias por encima de las disputas de nombres y posicionamientos internos.
Consultado sobre qué mensaje les transmitiría a quienes promueven una grieta dentro del justicialismo, el vicegobernador apeló a los principios históricos del movimiento. "Hoy más que nombres, más que personas, lo que hay que buscar y respetar son ideales", afirmó.
En esa línea, reivindicó la gestión que lleva adelante el gobierno provincial y marcó diferencias con otros espacios políticos, en particular con aquellos que impulsan políticas de ajuste y reducción del Estado. "Nosotros estuvimos y estaremos siempre defendiendo la educación pública, trabajando día a día por una salud pública mejor para cada tucumano y tucumana", señaló.
Acevedo sostuvo además que el proyecto político que encabeza Jaldo se apoya en una visión distinta respecto del rol estatal. "Nosotros no pensamos en recortes; pensamos en generar fuentes de trabajo, en que Tucumán crezca, en que Tucumán se desarrolle. Tenemos modelos totalmente distintos con otros adversarios políticos", remarcó.
"Primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres"
Más allá de la coyuntura partidaria, el vicegobernador aprovechó la oportunidad para reivindicar una de las máximas históricas del peronismo y llamar a un proceso de ordenamiento interno que evite fracturas. "Yo creo que es momento de que retomemos nuestros ideales, de que sepamos que lo mejor que puede ocurrir es que nosotros nos unamos para defender nuestros ideales y no en pos de un nombre, de alguna persona o de algún candidato", expresó.
Finalmente, insistió en que las discusiones internas deben quedar subordinadas a los intereses colectivos del movimiento y de la provincia. "Nosotros tenemos que defender nuestra esencia. Primero la Patria, después el Movimiento —ahí se deben producir los reacomodamientos que sean necesarios— y por último las personas", concluyó.