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El perfil presidencial que surge de una encuesta nacional combina una orientación de derecha en materia ideológica con sensibilidad social, prioridad por el crecimiento económico y un fuerte respaldo a la industria, al tiempo que existe una elevada valoración de la empatía y, especialmente, del equilibrio emocional. El estudio realizado por las consultoras La Sastrería y Trespuntozero muestra además que el 85,5% de los consultados considera importante que el próximo Presidente tenga estabilidad emocional y que el 53,3% ubica a la industria como la actividad productiva que debería recibir mayor prioridad.
La investigación fue realizada entre el 7 y el 14 de septiembre sobre 1.000 personas mayores de 16 años, pertenecientes a distintas provincias y con acceso a Internet mediante computadora o teléfono celular. El relevamiento buscó identificar las características personales, políticas y económicas que los votantes valorarían frente a las elecciones presidenciales de 2027.
Uno de los resultados que más se destaca aparece al combinar las respuestas sobre orientación ideológica. El 41,7% de los encuestados manifestó que preferiría un Presidente de derecha, frente al 31,3% que optó por uno de izquierda. Sin embargo, cuando la consulta se trasladó al eje progresista-conservador, el resultado fue diferente: 43,9% eligió un perfil progresista, mientras que 32,5% se inclinó por uno conservador.

Raúl Timerman, uno de los responsables del estudio, interpretó esa combinación como uno de los principales hallazgos. Según explicó: “El electorado quiere un candidato más bien de derecha, pero también progresista, de alguna manera lo que están planteando tiene que ver con un liberal americano, es decir, alguien conservador en lo económico y progresista en lo cultural, con sensibilidad social, es interesantísimo la franja donde lo ubican”.
La preferencia por una orientación de derecha fue mayor entre los hombres, con 45,7%, y entre los jóvenes de 16 a 29 años, donde llegó al 54,2%. Entre las mujeres alcanzó el 38,4%, frente al 33,1% que optó por una orientación de izquierda.
En el terreno económico, la mayoría de los participantes priorizó el crecimiento por encima de la distribución. El 59,9% consideró que el próximo Presidente debería concentrarse en impulsar el crecimiento, mientras que el 35,7% se inclinó por una política orientada principalmente a la distribución. Entre los jóvenes de 16 a 29 años, la preferencia por el crecimiento fue todavía mayor y alcanzó el 64,7%.
La encuesta también consultó cuáles deberían ser las actividades productivas consideradas prioritarias. En este punto, la industria quedó claramente al frente, con el 53,3% de las respuestas. Detrás aparecieron la minería, el gas y el petróleo, con 20,2%, mientras que el campo obtuvo 16,2%. El respaldo a la industria fue particularmente elevado entre las personas mayores de 50 años, donde llegó al 60,1%, y entre los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires, con 63,5%.
Timerman marcó una diferencia entre este resultado y las actuales prioridades económicas del Gobierno nacional y sostuvo: “Es para tener en cuenta, porque es exactamente lo contrario a lo que está haciendo en estos momentos el Gobierno, que prioriza a Vaca Muerta y al litio del norte”.
Honestidad y cercanía, entre los principales atributos
Más allá de la orientación económica o ideológica, el atributo mencionado con mayor frecuencia cuando se preguntó de manera abierta por las características que debería tener el próximo Presidente fue la honestidad y transparencia. El 31,9% de los participantes mencionó espontáneamente esa condición.

Timerman explicó que la respuesta adquiere relevancia porque la pregunta no ofrecía opciones predeterminadas: “Lo curioso de esa respuesta es que la pregunta que hicimos sobre este punto en particular era totalmente abierta, no hubo ningún tipo de condicionamiento. Lo que indican los encuestados, además, no es casual, porque el principal problema de los argentinos sigue siendo la corrupcion”.
El consultor agregó que la preocupación aparece de manera recurrente en las mediciones de la consultora: “Desde el caso Libra hasta ahora, este asunto aparece todos los meses”.
La segunda característica más mencionada fue que el Presidente fuera “empático” y “cercano a la gente”, con 14,8%. Le siguieron la capacidad e inteligencia, con 7,6%; el respeto y la tolerancia, con 3,7%; y el nacionalismo y patriotismo, con 3,1%. En cambio, las menciones vinculadas con ser enérgico, generar empleo, gobernar para todos o mejorar la economía quedaron por debajo del 2%.
El aspecto que obtuvo uno de los niveles más altos de consenso fue el temperamento. El 85,5% de los encuestados respondió que le importa que el futuro Presidente tenga equilibrio emocional. La proporción superó el 80% en todos los segmentos analizados y llegó al 89,5% entre las mujeres. Timerman también se refirió al grupo que no considera determinante esta característica: “A pesar de todo, todavía queda un 14,5% que dice que no le interesa ese aspecto. Esa persona vota a Milei pase lo que pase, piensa en él cuando dice que no es algo que le preocupe. Es realmente sorprendente, porque es uno y medio de cada diez”.

El relevamiento también preguntó por el estilo de liderazgo. Allí las respuestas quedaron prácticamente divididas: 48% prefirió un liderazgo dialoguista y conciliador, mientras que 47,3% eligió un perfil firme y confrontativo.
En otra de las dimensiones consultadas, el 58,4% manifestó que preferiría un Presidente con “más cabeza”, frente al 35,3% que optó por “más corazón”. Entre los jóvenes, la primera alternativa llegó al 65,4%.
El estudio también planteó dos alternativas relacionadas con la corrupción. El 38,5% eligió a un Presidente sobre quien exista certeza de que no es corrupto, aunque no tenga un programa específico para combatir el fenómeno. Por una diferencia mínima, el 37,5% prefirió a un dirigente cuya honestidad no esté comprobada pero que presente una estrategia concreta para enfrentar la corrupción. Timerman señaló sobre este punto: “Esto es importantísimo, porque cuando hicimos la pregunta exacta sobre la transparencia, te da prácticamente igual entre quienes prefieren a alguien limpio y los que optan por quien tenga un programa”.
¿Un Presidente con trayectoria política?
La experiencia previa en la función pública también formó parte de las preferencias relevadas. El 49,9% de los consultados manifestó que preferiría que el próximo Presidente provenga de la política. Un 29,1% optó por alguien ajeno a ese ámbito, mientras que el 21% no definió una respuesta.
La preferencia por un dirigente con trayectoria política alcanzó el 55,3% entre las mujeres y el 58,1% entre quienes tienen entre 30 y 49 años.

El estudio también registró un segmento relevante que no se identifica con los espacios políticos existentes. Según los datos relevados, 27,8% manifestó cercanía con La Libertad Avanza, otro 27,8% con Fuerza Patria y 27,2% señaló que no es afín a ninguno de esos espacios. Timerman resumió ese resultado de la siguiente manera:
“Cuando ves los resultados, descubrís que el 27,8% se considera cercano a La Libertad Avanza y el 27,8% al frente Fuerza Patria de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, pero un 27,2% dijo que no es afín a ninguno, por lo que ahí hay un tercio muy interesante que nadie está captando”.
El relevamiento también indagó sobre características personales del eventual candidato. El 65,3% prefirió que el próximo Presidente tenga entre 40 y 59 años, mientras que el 27,9% optó por alguien de 60 años o más. Apenas el 5,4% eligió a una persona de hasta 39 años. Entre los jóvenes de 16 a 29 años apareció una particularidad: el 26,3% manifestó preferir a alguien de su misma generación.
En cuanto al género, el 63,3% expresó preferencia por un Presidente hombre y el 32,6% por una mujer. La diferencia se mantuvo en prácticamente todos los segmentos, aunque la opción por una candidata aumentó entre los menores de 30 años.
La situación familiar tuvo un peso menor en las respuestas. El 54,5% no manifestó una preferencia respecto de si el candidato debía estar casado o soltero. Entre quienes sí respondieron, el 35,8% eligió a una persona con pareja y el 9,8% a alguien sin pareja. Algo similar ocurrió con la paternidad: 49,7% no expresó una preferencia, mientras que 40,2% eligió a una persona con hijos y 10,1% a alguien sin hijos.
El estudio también consultó sobre la orientación que debería tener la política comercial exterior. El 38,1% consideró que Argentina debería acercarse más a China, mientras que el 33,8% optó por Estados Unidos. Un 28,1% no expresó una preferencia. La opción por Estados Unidos fue más elevada entre los jóvenes, con 51,1%, mientras que China alcanzó su mayor nivel de apoyo entre los mayores de 50 años, con 43,4%.

Los resultados configuran así un conjunto de preferencias que combina una orientación económica favorable al crecimiento, un respaldo mayoritario a la industria como sector productivo prioritario, una inclinación hacia un Presidente de derecha en el eje ideológico y, simultáneamente, una preferencia por un perfil progresista en términos culturales, con empatía y sensibilidad social. A esas características se suma una demanda transversal por estabilidad y equilibrio emocional en quien ocupe la Presidencia.