
En el marco de las medidas del Gobierno Nacional para revisar, sanear o disolver un conjunto de Fondos Fiduciarios Públicos, se dispuso a través del Decreto 1018/2024 la disolución del Fondo Fiduciario Público denominado Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (PROCREAR).
La medida, impulsada en conjunto por el Ministerio de Economía y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado se concreta tras un informe de la Sindicatura General de la Nación en el cual se observaron fallas en el funcionamiento de PROCREAR. El informe revela la demora en la entrega de viviendas y locales, que generó enormes gastos. Además, se registraron numerosos reclamos por falta de condiciones de habitabilidad de unidades entregadas y fallas en la actualización de los manuales de procedimiento.
En Tucumán, el programa tenía proyectada la construcción de soluciones habitacionales en Manantial Sur, pero sólo se avanzó desde el año pasado en un 14% de las obras, lo que motivó la advertencia de las empresas constructoras que desistirían de la ejecución de los trabajos e incluso de la guardia y seguridad del predio.
Ante este panorama, el gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que su gobierno está trabajando para encontrar una solución. "He tenido una reunión con el presidente de la Cámara de la Construcción, Jorge Garber, y en las próximas horas, nuestro Ministro de Economía (Daniel Abad) estará en Buenos Aires para indagar sobre la situación y ver qué opciones hay para continuar con este proyecto," afirmó Jaldo, quien subrayó que la provincia está dispuesta a asumir el compromiso de continuar con el programa, pero solo si están dadas las condiciones financieras y legales necesarias.
El proyecto contaba con 1.659 viviendas, 1.491 lotes con servicios y 50 locales comerciales. El barrio PROCREAR II, ubicado en San Miguel de Tucumán, comenzó a construirse en 2023 y tenía un plazo de obra 14 meses, con una inversión del Gobierno nacional por $51.000.000.000. Pero ya hacia fines de la gestión de Alberto Fernández se dejaron de girar los fondos para continuar con el proyecto, situación que se agravó con el gobierno libertario de Javier Milei, al suspender la obra pública en todo el país.
"En la norma publicada en el Boletín Oficial también se destaca que la no interferencia del Estado en la locación de inmuebles tiene un efecto positivo en la ciudadanía, dado que la menor intervención estatal, favorece no solo la reducción de los precios de las locaciones urbanas, sino también una mayor oferta de propiedades en alquiler", sostuvo el comunicado emitido por la cartera que conduce Luis Caputo.
Por este motivo, se fomentará la venta de los terrenos del Fondo disuelto para que las viviendas terminadas -o en obra- puedan ser introducidas al mercado y vendidas para ampliar la oferta.
En el Decreto también se autoriza al Ministerio de Economía a celebrar un contrato con el Banco Hipotecario en el que se prevea la continuidad de la gestión de los créditos que tiene el Fondo. Esta medida permitirá que las personas que hayan accedido al programa puedan continuar pagando las cuotas al Banco Hipotecario y, de esta manera, tengan garantizada su vivienda.
En tanto, los inmuebles de titularidad fiduciaria del Banco Hipotecario, en su carácter de fiduciario del PROCREAR, no afectados a obras con contratos de locación de obra vigentes a la fecha de entrada en vigencia del presente decreto, podrán ser transferidos a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Hipotecas a largo plazo
Paralelamente, la administración libertaria, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 1017/2024, dispuso la creación de las hipotecas divisibles para los proyectos inmobiliarios para fomentar el crédito, impulsar al sector y a la construcción, y reducir el déficit habitacional en la Argentina.
La medida permitirá que se constituyan hipotecas divisibles sobre inmuebles sujetos a proyectos inmobiliarios para la posterior división y afectación al régimen de propiedad horizontal o conjuntos inmobiliarios, o para subdivisiones originantes de parcelas del dominio común.
"En este sentido, la falta de un sistema de hipotecas divisibles reducía considerablemente la oferta de viviendas posibles de ser hipotecadas. Además, esta situación limitaba el acceso al financiamiento de futuras obras a ejecutarse por el sector privado y restringía la afectación de las unidades funcionales o lotes de terreno", sostiene el Gobierno.
A partir de esta medida, cualquier persona podrá acceder a un crédito hipotecario a largo plazo para financiar la compra de un desarrollo inmobiliario en construcción (conocido comúnmente como “pozo”) o de un lote en un barrio, incluso antes de la subdivisión de terrenos. Este financiamiento permitirá la adquisición en las mismas condiciones que las de una propiedad terminada, facilitando así el acceso a vivienda desde las primeras etapas del proyecto.
Por su parte, el Decreto crea la "hipoteca de bien futuro", señalada por el ministerio de Economía como "un hito en la historia del crédito hipotecario de Argentina". Esta decisión permite financiar proyectos nuevos y/o no escriturados, en “pozo”, y con boleto de compra. Con esta medida que busca impulsar el crédito hipotecario y los desarrollos inmobiliarios, muchas personas podrán financiar su nueva vivienda.
En el Decreto, el Gobierno Nacional convocó a las provincias a adoptar, por sí o a través de la autoridad local o dependencia que resulte competente, las medidas necesarias para la implementación de la registración de los boletos de compraventa o cualquier otro contrato equivalente, tal como se encuentra previsto en el Decreto.