
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), titulado "La carga tributaria argentina sobre el trabajo asalariado, en contexto internacional", reflejó un panorama detallado y comparativo de la presión fiscal que recae sobre los trabajadores formales en Argentina frente a los países miembros de la OCDE durante el año 2024. El estudio, que también compara la evolución entre 2013 y 2024, destaca las particularidades de la estructura tributaria argentina y su impacto en la "cuña fiscal" total.
El análisis, al que accedió Tendencia de Noticias, se centra en la "cuña fiscal", un concepto clave que "se calcula considerando las contribuciones a la seguridad social que recaen sobre el trabajador y el empleador, el impuesto a las ganancias y se le restan las distintas transferencias monetarias desde el estado hacia los trabajadores". Para el caso argentino, el estudio se basa en cálculos propios, mientras que para los países de la OCDE se utilizó información del informe "Taxing Wages 2025". Es importante señalar que la metodología considera a un "trabajador soltero sin hijos".
En cuanto al costo laboral promedio, Argentina se encuentra en una posición baja a nivel internacional. En 2024, "el país de la muestra con mayor costo laboral promedio en 2024 fue Suiza, mientras que el de menor valor fue Colombia. Argentina se ubicó en el puesto 35 de 39".

Respecto a la cuña fiscal completa sobre un trabajador con sueldo promedio en 2024, Argentina presenta una situación particular. Si bien tiene componentes de carga tributaria elevados, otros factores moderan el total. El informe detalla que "al considerar la cuña fiscal completa, es decir la integrada por los aportes personales, las contribuciones patronales y el impuesto a las ganancias, Argentina ocupa el puesto número 26 de carga tributaria de la muestra de 39 países (orden de mayor a menor), por debajo de la cuña fiscal promedio de los países miembros de la OCDE". Esta posición se debe a que, "si bien el país presenta niveles elevados de carga tributaria en los componentes de seguridad social, la carga nula del impuesto a las ganancias sobre personas físicas genera una cuña fiscal total más baja".
En la evolución entre 2013 y 2024, "la cuña fiscal de Argentina también (34,6%), el país descendió del puesto 23 de mayor carga al puesto 24". El promedio de la OCDE se mantuvo constante en 35,8%.
El estudio desglosa la carga tributaria en sus principales componentes:
Aportes Personales (Contribuciones del empleado a la seguridad social): En Argentina, "los aportes son retenciones efectuadas a los haberes de los empleados, que se destinan al régimen nacional de seguridad social y al régimen de obras sociales". Específicamente, "El aporte personal al sistema jubilatorio de los trabajadores en relación de dependencia es del 11% del sueldo bruto, mientras que el aporte al I.N.S.S.J.P. es del tres por ciento (3%). Además, se realizan aportes al Sistema de Obras Sociales (3%)".
A nivel internacional, "la carga sobre el costo laboral en Argentina alcanzó el 13,4%. Esto implica que el país tuvo la séptima mayor carga de la muestra de 39 países" en 2024. Esta cifra supera notablemente el promedio de los países miembros de la OCDE, que fue del 8,1%. Los países con menor carga en esta categoría fueron Nueva Zelanda, Dinamarca, Colombia, Australia e Islandia, con una carga nula.

En la comparación temporal, "Argentina escaló del doceavo puesto al sexto puesto de mayor carga tributaria" entre 2013 y 2024. Aunque "la carga tributaria sobre el costo laboral del país se mantuvo constante", la de los países de la OCDE descendió, haciendo que Argentina subiera en el ranking.
Contribuciones Patronales (Contribuciones del empleador a la seguridad social): Estas son "obligaciones a cargo del empleador y se calculan sobre el sueldo bruto imponible". Para los empleadores considerados en el estudio, "las contribuciones son del 27%, destinado en un 12,71% al SIPA, un 1,62% al INSSJP, un 5,56% al subsistema de Asignaciones Familiares, un 1,11% al Fondo Nacional de Empleo y un 6% al Régimen Nacional de Obras Sociales y Fondo Solidario de Redistribución".
En el contexto internacional, "la carga sobre el costo laboral en Argentina alcanzó el 21,2%. Esto implica que el país tuvo la décima mayor carga de la muestra de 39 países" en 2024. El promedio de los países de la OCDE fue del 13,4%. Los países con menor carga fueron Nueva Zelanda, Chile y Colombia, con una carga nula.

Al comparar con 2013, "Argentina bajó del primer puesto al décimo (sin cambios de carga tributaria)" en contribuciones patronales, a pesar de que la carga promedio de la OCDE aumentó de 10,4% a 13,8%.
Suma de Aportes Personales y Contribuciones Patronales (Total seguridad social): Al combinar ambas cargas, Argentina se posiciona entre los países con mayor presión fiscal en seguridad social. "Los tres países con mayor carga tributaria fueron Austria (35,7%), Francia (35%) y Argentina (34,6%)". Este valor es significativamente superior al promedio de la OCDE, que fue del 21,6%.

Impuesto a las Ganancias (Impuesto a la renta personal): Este es el componente que marca una diferencia sustancial en la cuña fiscal total argentina para el trabajador promedio. El informe señala que "en lo que respecta al sueldo promedio considerado en 2024, la carga del tributo fue nula, ya que el sueldo estuvo por debajo de la escala mínima de aplicación del tributo". Esta situación "sucedió en ambos formatos del tributo, es decir, antes y después de la reforma implementada en la Ley Bases a mediados del año 2024".
A nivel internacional, "en el extremo opuesto, Colombia, Costa Rica y Argentina registraron una carga nula por este concepto". Esto contrasta con países como Dinamarca (35,4%), Islandia (25,5%) y Australia (23,9%) que tuvieron la mayor carga en 2024. La carga tributaria promedio de la OCDE para este impuesto fue del 14% en 2024.
El estudio del IARAF evidencia que Argentina impone una de las cargas más elevadas en términos de aportes y contribuciones a la seguridad social sobre el trabajo asalariado, tanto para empleados como para empleadores, superando ampliamente los promedios de la OCDE. No obstante, la exención del Impuesto a las Ganancias para los salarios promedio, tanto en 2013 como en 2024, modera la "cuña fiscal" total del país, ubicándola por debajo del promedio de la OCDE. Este análisis comparativo ofrece una visión crítica sobre la estructura tributaria argentina y sus implicancias para el costo laboral.