
Foto: La Gaceta
Justo en la antesala de un domingo de fiesta para el rugby tucumano por las finales de los Tucumanos A y B, una dura noticia golpeó al mundo de la "ovalada": la muerte de Carlos "Cacho" Valdez.
Uno de los referentes históricos más importantes de Universitario falleció a los 93 años, dejando atrás una vida entera dedicada al rugby y un legado enorme tanto en su club como en el rugby de la provincia.
"Cacho" no solo comenzó a jugar al rugby en Universitario, sino que fue uno de los primeros en hacerlo en el club de Ojo de Agua, que se fundó en 1943. Durante su etapa como jugador, obtuvo varios títulos locales.
Su carrera como entrenador no fue menos exitosa, y no necesariamente por los títulos: entrenó divisiones inferiores, Primera e incluso al seleccionado tucumano, dejó marcas imborrables en cada jugador al que le tocó entrenar.
"Por qué nació y creció tanto Universitario? No sé, supongo que lo que movilizó todo fue el sentido de la amistad y esa inquietud que siempre hubo en el club. Por ejemplo, nosotros trajimos el hockey. Sin embargo, creo que la cuestión merece que algún filósofo la desentrañe. Porque para mí, el fenómeno de Universitario, por qué pegó tanto desde el comienzo, no tiene sentido. Al menos yo no lo encontré”, reflexionó "Cacho" sobre su club algunos años atrás, en una entrevista con Federico Espósito para La Gaceta.
La noticia de su partida impactó de lleno en el rugby tucumano. "Hay personas que pasan por un club. Y hay otras que se convierten en parte de su historia. Cacho Valdez fue parte de ellas. Generaciones enteras aprendieron de sus enseñanzas, de su ejemplo y de su manera de entender el rugby con respeto, esfuerzo, compañerismo y pasión", expresó Universitario, su club, en un sentido comunicado.
"Su legado no solo está en los títulos o en los cargos que ocupó; vive en cada jugador que formó, en cada amigo que hizo, en cada familia que encontró en Universitario un lugar de pertenencia gracias a él", agrega el escrito.
La Unión de Rugby de Tucumán (URT) también le dedicó un posteo, mandando saludos y acompañamiento a sus familiares, en especial a sus hijos, Esteban y Emilio, todavía ligados al club y al rugby tucumano.