
El fuerte temporal de lluvia y viento que azotó Tucumán entre la noche del sábado y la madrugada del domingo dejó un saldo trágico: tres personas fallecidas, decenas de evacuados y numerosos barrios afectados por inundaciones y anegamientos en distintos puntos de la provincia.
Entre las víctimas se encuentra Lisandro, un niño de 12 años que murió electrocutado en la capital tucumana, y una joven pareja integrada por Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32), cuyos cuerpos fueron hallados dentro de su vehículo luego de haber sido arrastrado por la corriente durante la tormenta.
La muerte de Lisandro ocurrió en la zona de avenida Jujuy al 2800, en Villa Angelina, donde el menor se encontraba jugando a la pelota con amigos en una placita del barrio mientras el agua avanzaba producto de la intensa lluvia.
Según relataron vecinos, en medio de los anegamientos el niño habría tocado un poste de luz que se encontraba electrificado, lo que le provocó una descarga fatal. El episodio generó profundo impacto en la comunidad, que todavía intenta reconstruir lo ocurrido.
Las imágenes registradas tras el hecho muestran el boulevard completamente cubierto por agua en el sector donde ocurrió la descarga eléctrica, reflejando la magnitud de las inundaciones que se registraban en ese momento.
Otras dos víctimas
El temporal también se cobró la vida de Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32), una pareja que había sido reportada como desaparecida por sus familiares luego de perder contacto con ellos durante la tormenta.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó este domingo que ambos fueron encontrados sin vida dentro de su vehículo.
Los jóvenes habían sido vistos por última vez alrededor de las 21 del sábado, cuando regresaban de un casamiento realizado en el salón Conticello. En ese momento se encontraban dentro de su automóvil esperando que disminuyera la intensidad de la tormenta para poder regresar a su casa.
Al no tener noticias de ellos, sus familiares radicaron una denuncia por averiguación de paradero en la comisaría de Lomas de Tafí y difundieron un pedido de ayuda en redes sociales. “Estamos desesperados”, había escrito la familia mientras se desarrollaba la búsqueda.
Finalmente, el automóvil, un Nissan Versa blanco, fue localizado en el barrio Nueva Italia, en las inmediaciones del club SMATA, a unos 400 metros de la ruta 9.

De acuerdo con los primeros informes policiales, el vehículo habría sido arrastrado por la fuerte corriente de agua cuando la pareja intentaba regresar a su casa. El automóvil quedó atrapado en un canal de desagüe y cubierto por lodo y ramas, lo que dificultó su visualización durante las primeras horas de búsqueda.
Los cuerpos de ambos jóvenes fueron recuperados del interior del vehículo durante la mañana del domingo.
Robles trabajaba en la Caja Popular de Ahorros, mientras que Albornoz se desempeñaba en Casa de Gobierno. La pareja era padre y madre de un bebé de nueve meses.

Inundaciones, evacuados y graves daños en varias localidades
El fenómeno meteorológico provocó además un escenario complejo en distintos puntos de la provincia, con inundaciones, desbordes de ríos, evacuaciones y cortes de rutas.
Aunque el evento había sido anticipado bajo alerta amarilla, con estimaciones de precipitaciones menores a los 55 milímetros, la intensidad de las lluvias superó ampliamente esos valores.
En algunos sectores se registraron más de 100 milímetros en apenas tres horas, lo que agravó el impacto en varias localidades.
El caso más extremo se registró en Alpachiri, en el departamento Chicligasta, donde se acumularon más de 210 milímetros de lluvia hasta la tarde del domingo. La situación provocó el corte de la ruta nacional 65 y el socavamiento de un puente sobre el río Chirimayo.
En distintas localidades del sur provincial se realizaron evacuaciones preventivas, mientras que numerosos barrios sufrieron el ingreso de agua en viviendas.
En Aguilares, El Timbó, León Rougés, Alto Verde y Los Sarmientos, alrededor de 50 personas debieron ser trasladadas a escuelas e iglesias acondicionadas como centros de resguardo.

Operativo de asistencia
Durante la mañana de este domingo, el Ministerio de Desarrollo Social puso en marcha un operativo de asistencia urgente en las zonas más afectadas, especialmente en el departamento Río Chico, donde las ciudades de Aguilares y Santa Ana presentan el cuadro más complejo.
Las autoridades distribuyeron agua potable, frazadas, colchones, alimentos y galletas entre las familias afectadas y las personas evacuadas.
Mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación de daños, las autoridades mantienen el monitoreo de ríos, diques y canales ante la posibilidad de nuevas lluvias.
El temporal dejó además un fuerte impacto emocional en la provincia, marcada por la pérdida de tres vidas en pocas horas y por el drama que atraviesan cientos de familias que debieron abandonar sus hogares.