
A diez días de la explosión seguida de incendio que causó la muerte del médico Jonathan Stisman, de 43 años, el edificio de calle Monteagudo 120 comenzó a recuperar paulatinamente su funcionamiento. En las últimas horas quedaron restablecidos los servicios de agua potable y energía eléctrica, mientras que la rehabilitación del suministro de gas natural continúa demorada por exigencias técnicas y administrativas que deberán cumplirse antes de que el inmueble vuelva a contar con ese servicio.
Según confirmaron fuentes de la empresa distribuidora Energy a Tendencia de Noticias, actualmente un gasista matriculado trabaja en la adecuación de las instalaciones internas del edificio, paso indispensable para iniciar el proceso de inspección y posterior habilitación. "Entiendo que ya estaba trabajando ahí un gasista matriculado, porque tienen que poner todas las instalaciones en condiciones para que se pueda rehabilitar el servicio", señalaron desde la empresa.
Sin embargo, la restitución del gas no dependerá únicamente de las reparaciones técnicas. La prestataria advirtió que el edificio deberá cumplir con la normativa vigente para toda nueva habilitación, lo que incluye la presentación del certificado de Final de Obra. "Este edificio es anterior a la normativa que exige el final de obra. Pero para hacer la rehabilitación se va a exigir que cumplan con esa normativa y tengan el Final de Obra", explicaron.
En ese sentido, remarcaron que el profesional matriculado deberá presentar toda la documentación correspondiente para que la empresa pueda realizar la inspección.
"El gasista, cuando presente la documentación para que se inspeccione, tiene que cumplir con la normativa vigente", indicaron.
Las fuentes consultadas señalaron además que el criterio será el mismo que se aplica actualmente para cualquier edificio que solicita la habilitación del servicio. "Cualquier edificio que se habilite tiene que tener el final de obra. Y este sería el caso. Es un edificio que hay que habilitar nuevamente y para eso tiene que cumplir con la normativa que se le exige a todos los edificios que se habilitan hoy", afirmaron.
Un obstáculo que ya había advertido el Municipio
La exigencia de presentar el certificado de Final de Obra se suma a una situación administrativa que el Municipio de San Miguel de Tucumán había revelado la semana pasada. Tal como informó Tendencia de Noticias, la directora de Edificación y Catastro, Nora Belloni, confirmó que el edificio nunca obtuvo ese certificado y que permanece intimado desde 2018 para regularizar su situación.
La funcionaria explicó que el expediente quedó inconcluso porque la construcción se ejecutó con un piso más de los autorizados por el Código de Planeamiento Urbano, circunstancia que impidió la aprobación definitiva de la obra.
Según precisó Belloni, el edificio cuenta con expediente de presentación, pero nunca pudo obtener el final de obra porque excedió la altura permitida. Para regularizar esa situación, los propietarios deberán gestionar una excepción normativa ante otra instancia administrativa, posiblemente el Concejo Deliberante.
La directora también recordó que la Municipalidad agotó las instancias administrativas previstas, notificó a los responsables del inmueble y aplicó las sanciones correspondientes, aunque aclaró que la continuidad del trámite depende exclusivamente de los propietarios.
Mientras avanza la investigación para determinar las causas de la explosión ocurrida el pasado 27 de julio, el edificio comenzó lentamente a recuperar algunos de sus servicios esenciales.
Con el restablecimiento del agua potable y la electricidad, uno de los principales obstáculos pendientes pasa ahora por la rehabilitación del sistema de gas natural, un proceso que requerirá no sólo la reparación integral de las instalaciones, sino también el cumplimiento de los requisitos técnicos y administrativos que exige la normativa vigente.