
La Arquidiócesis de Tucumán realiza este fin de semana la Colecta Imperada para la Pastoral de Adicciones, una campaña solidaria que se desarrolla en todas las parroquias de la provincia y cuyo objetivo es fortalecer el acompañamiento y la recuperación de personas que atraviesan consumos problemáticos.
En ese marco, lo que se recaude hoy domingo en las misas será destinado a sostener los dispositivos de prevención, contención y recuperación de personas con adicciones en Tucumán, según informaron desde la Iglesia.
La iniciativa forma parte del trabajo pastoral que se realiza durante todo el año y que incluye espacios de escucha, acompañamiento a familias, acciones preventivas y programas de formación vinculados a la problemática de las adicciones.
La Pastoral de las Adicciones de la Arquidiócesis de Tucumán es coordinada por el sacerdote Walter Mansilla, quien junto a su equipo impulsa distintas propuestas pastorales y sociales destinadas a enfrentar esta problemática.
Durante 2025, la colecta permitió reunir $12.327.430, fondos que fueron destinados a distintas acciones de prevención y acompañamiento.
Entre ellas se encuentran ayudas económicas para actividades de recuperación de jóvenes, como los ejercicios espirituales de la Granja María de Guadalupe y la participación de jóvenes de la Fazenda Virgen de la Merced en encuentros nacionales.
También se adquirió equipamiento para campañas de concientización en espacios públicos, materiales de difusión y herramientas destinadas a mejorar la atención de personas que consultan por situaciones de consumo problemático.
Otra de las iniciativas financiadas fue el curso virtual “Escuelas resilientes en clave preventiva”, un programa de formación de seis meses que capacitó a 80 docentes del sistema educativo estatal en estrategias de prevención.
A lo largo del año, la pastoral también desarrolló actividades de visibilización en espacios públicos, encuentros con organizaciones sociales y reuniones con autoridades políticas para impulsar políticas públicas vinculadas a la problemática de las adicciones.
Entre esas acciones se destacaron campañas de concientización en Plaza Independencia y Plaza Urquiza, peregrinaciones solidarias y la participación en encuentros nacionales donde se analizaron estadísticas de consumo y estrategias de abordaje.
Además, el equipo pastoral brinda orientación y acompañamiento a familiares de personas con problemas de consumo, que se acercan en busca de asesoramiento y derivación hacia espacios de recuperación.
De cara a 2026, la Pastoral proyecta ampliar las acciones de prevención en instituciones educativas, fortalecer la presencia en comunidades rurales y desarrollar nuevas propuestas de formación para docentes y agentes pastorales.
También busca consolidar el llamado “ministerio de la escucha” en parroquias, una iniciativa destinada a acompañar a familiares de personas con consumos problemáticos.
Desde la Iglesia destacaron que la colecta es una herramienta clave para sostener estos dispositivos y convocaron a la comunidad a sumarse a la iniciativa.
“La prevención es una tarea compartida y un compromiso concreto con la vida y la dignidad de cada persona”, señalaron desde la Pastoral de las Adicciones al invitar a los fieles a colaborar con esta campaña solidaria que busca acompañar a quienes atraviesan uno de los problemas sociales más complejos de la actualidad.