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La titular de la PROTEX, Alejandra Mángano, fiscal Fernando Alcaraz y la auxiliar Virginia Rodríguez. Foto: Fiscales.gob,ar
Una historia escalofriante ocurrida en San Juan terminó con una sentencia a diez años de prisión para una pareja y su hijo de 24 años, que entregaron $825.000 a los padres de una adolescente, se la llevaron, la obligaron a casarse con el joven y la sometieron a servidumbre. Si bien la Justicia Federal ya había dictado sentencia en mayo, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena, que sienta un importante precedente en materia de trata de personas.
Los dos fallos entendieron que la pertenencia a la comunidad gitana de los imputados no servía como excusa para incumplir la ley. La defensa había argumentado que el matrimonio se realizó siguiendo las pautas culturales de ambas familias, bajo el rito gitano y en un contexto caracterizado por “la falta de escolarización, el trabajo desde edades tempranas y los matrimonios antes de la mayoría de edad”. Además, dijo que la niña había aceptado el casamiento.
Dos años de esclavitud
En Neuquén, en 2022, la niña V.S.Y., de 13 años, fue entregada por sus padres a cambio de $825.000 a la pareja integrada por Isabel y Alberto Cristo, quienes se la llevaron y la obligaron a casarse con su hijo de 20 años, Franco Cristo.
El joven abusó de ella en reiteradas oportunidades, producto de lo cual la menor quedó embarazada y tuvo un hijo. Fue trasladada junto a sus captores y el bebé a Santa Fe. Durante dos años, fue sometida a servidumbre sexual, doméstica y laboral. Además, fue golpeada, quemada con cigarrillos y agua caliente, insultada y amenazada. Finalmente, fue obligada a realizar venta ambulante en condiciones extremas, entregando la totalidad del dinero a la familia de su marido y forzada a encargarse de las tareas domésticas de toda la familia.
Buscando escapar del sometimiento de sus suegros, logró mudarse a San Juan junto a su marido y su hijo en 2024 y comenzó a vivir con su familia biológica. Sin embargo, pero pocos meses más tarde, Isabel y Alberto Cristo la encontraron y la fueron a buscar. Apreovechando un descuido de los padres de la niña, la subieron a una camioneta y se la llevaron, junto al bebé
En medio de la ruta, entre dos estaciones de servicio, la menor aprovechó una parada del vehículo y escapó con el bebé en brazos. Su suegra la persiguió corriendo mientras los hombres lo hacían en camioneta hasta que la capturaron. Sin embargo, la escena fue divisada por personas de la estación de servicio, que denunciaron al 911 lo ocurrido. Así, la unidad Rural de la Policía detuvo la camioneta y liberó a la niña y a su hijo.
La causa fue impulsada por el fiscal Fernando Alcaraz y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), a cargo de Alejandra Mángano, que consiguieron las condenas a diez años para los tres, dictadas por el juez Daniel Doffo. Sin embargo, la defensa apeló el fallo, argumentando que el matrimonio había sido consentido y que todo se desarrolló de acuerdo a las costumbres gitanas.
La Cámara confirmó no sólo la condena a diez años de prisión para los Cristo, sino una reparación económica de $75 millones para la víctima, que todavía no cumplió la mayoría de edad. Casación entendió que “la pertenencia de los imputados a la comunidad gitana y la invocación de sus usos y costumbres no constituyen fundamento válido para sustraerse de la responsabilidad penal”. Su titular, Daniel Petrone remarcó que el matrimonio infantil mediante el pago de una dote, el traslado de una niña a cientos de kilómetros de su familia de origen y su sometimiento a trabajo forzado y violencia física están expresamente prohibidos por la ley.