
Noticias Argentinas difundió que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con la restauración integral del histórico Colegio N°3 Mariano Moreno, declarado Patrimonio Histórico y Cultural en 2010. La intervención apunta a recuperar espacios clave para la vida educativa y cultural de la comunidad, preservando el valor arquitectónico del edificio.
Las obras, a cargo del Ministerio de Educación porteño, se desarrollan en el establecimiento ubicado sobre la Avenida Rivadavia 3577, en el barrio de Almagro, y forman parte de un plan integral de recuperación de edificios escolares con valor histórico. El objetivo es mejorar la infraestructura, conservar el patrimonio y garantizar entornos educativos más seguros y adecuados.
En una primera etapa, se intervino el sector central del edificio con trabajos de restauración, refuncionalización y modernización, respetando su identidad histórica.
Desde el Ejecutivo porteño remarcaron que la educación es una prioridad y que estas obras buscan preparar el sistema educativo para los desafíos futuros, con escuelas acordes a los cambios que se vienen y capaces de formar ciudadanos con proyección global, tal como expresó el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Obras en marcha
Las tareas incluyen la restauración de la mansarda histórica; la recuperación integral del vitraux original, compuesto por 178 piezas desmontadas una por una; la puesta en valor del Salón de Actos, que quedará equipado como un auditorio de primer nivel; la renovación de los núcleos sanitarios; el reacondicionamiento de la instalación eléctrica y la impermeabilización general del edificio.
Desde el Ministerio de Educación destacaron que la puesta en valor del Salón de Actos, los vitraux y los espacios emblemáticos del colegio ampliará las propuestas educativas y culturales, fortalecerá el sentido de pertenencia y contribuirá a trayectorias educativas continuas y significativas, según señaló la ministra Mercedes Miguel. Además, subrayó que invertir en infraestructura también implica cuidar el bienestar integral de los estudiantes, ya que aulas seguras y espacios comunes de calidad favorecen los aprendizajes, el vínculo con la escuela y el desarrollo socioemocional.
El edificio, inaugurado en 1911, contará tras su renovación con un auditorio de referencia, mejores servicios sanitarios y condiciones edilicias más seguras y modernas, reforzando el vínculo entre la escuela, su historia y la comunidad.
De este modo, la Ciudad reafirma su compromiso con la educación pública y con la preservación del patrimonio escolar, garantizando que estos edificios continúen siendo espacios de aprendizaje, cultura y encuentro.