
El debate por las tarifas de los servicios públicos y el impacto del ajuste económico volvió a sumar un nuevo capítulo. Esta vez fue el legislador provincial Alfredo Toscano quien salió al cruce de recientes declaraciones de funcionarios nacionales vinculadas al aumento del costo del gas y al consumo energético durante el invierno.
El vicepresidente segundo de la Cámara cuestionó particularmente expresiones atribuidas al nuevo vocero presidencial y al jefe de Gabinete, quienes plantearon que, ante el encarecimiento del servicio, los usuarios deberían reducir el uso de la calefacción. Para Toscano, ese mensaje representa una muestra de un modelo que traslada el peso del ajuste a los sectores medios y bajos.
"Le piden a la gente que se abrigue para no prender el gas mientras algunos funcionarios cobran sueldos millonarios", sostuvo el legislador, quien centró sus críticas en el director de YPF y dirigente tucumano Lisandro Catalán.
Según señaló, Catalán percibiría durante este año ingresos por alrededor de $1.080 millones, equivalentes a más de $90 millones mensuales. Toscano consideró que esa situación evidencia una contradicción entre los pedidos de austeridad dirigidos a la ciudadanía y los niveles salariales de algunos integrantes de la administración nacional.
"No se puede pedirles a los argentinos que resignen algo tan básico como calefaccionar sus hogares mientras algunos funcionarios cobran salarios millonarios", afirmó. A su entender, el contraste resulta aún más marcado al compararlo con la situación de jubilados y trabajadores que enfrentan el incremento sostenido del costo de vida.
En ese sentido, remarcó que un jubilado que percibe el haber mínimo necesitaría décadas para alcanzar ingresos equivalentes a los que, según sus cálculos, recibirá el funcionario en un solo año. "El Gobierno les pide esfuerzo, sacrificio y resignación a quienes menos tienen", cuestionó.
Las críticas de Toscano no se limitaron al plano tarifario. También apuntó contra la decisión del Gobierno nacional de avanzar con despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), medida que consideró perjudicial para el desarrollo científico y tecnológico del país.
El legislador advirtió que organismos como la CNEA fueron construyendo durante décadas prestigio internacional a partir del trabajo de investigadores, técnicos y profesionales especializados. Por ello, sostuvo que la reducción de personal implica un retroceso en áreas estratégicas vinculadas a la innovación y al desarrollo productivo.
Finalmente, Toscano planteó que el país necesita políticas públicas orientadas a proteger el empleo, la producción y el sistema científico, además de garantizar el acceso de las familias a servicios esenciales. "No vamos a naturalizar que la respuesta frente a la crisis sea decirle a la gente que pase frío mientras unos pocos conservan privilegios millonarios", concluyó.