
Los concejales radicales José María Canelada y Gustavo Cobos rechazaron el nuevo pedido de incremento tarifario impulsado por las empresas de transporte urbano y acusaron al sector de desplegar una estrategia recurrente para presionar al Concejo Deliberante en busca de una actualización del precio del boleto.
Los ediles advirtieron que la decisión de algunas compañías de diferir parcialmente el pago de salarios a los trabajadores forma parte de una maniobra destinada a forzar una definición favorable a sus reclamos económicos.
“Hemos visto tantas veces esta situación que los tucumanos ya ni siquiera podemos sorprendernos. Ya está en marcha la coreografía de la suba del boleto y la amenaza a los trabajadores de pagarles el sueldo en diferido es la última carta”, sostuvieron a través de un comunicado.
En medio del debate abierto por el pedido empresarial para elevar la tarifa, los referentes de la Unión Cívica Radical ratificaron que mantendrán su postura contraria a cualquier incremento mientras no se avance en una discusión de fondo sobre el sistema de transporte. “Nos quieren llevar de las narices a votar un aumento que no vamos a convalidar. Mientras no se discuta el servicio y no envíen los pliegos para una nueva licitación, seguiremos votando sistemáticamente en contra”, remarcaron.
Canelada consideró que la crisis que periódicamente denuncian las empresas se ha convertido en una constante dentro del sistema de transporte tucumano. “Es un caso digno de estudio a nivel mundial. Viven en crisis, pero no sueltan el servicio. Cada cuatro o cinco meses se repite la misma secuencia: las empresas dicen que ya no dan más, plantean problemas financieros y buscan una respuesta del Estado”, afirmó.
Según el concejal, tanto la Municipalidad como la Provincia ya han destinado recursos públicos para sostener el funcionamiento del sistema, sin que ello se traduzca en mejoras sustanciales para los usuarios. “Primero se declaran en crisis y después se reúnen con el Municipio y con el Gobierno, que ya les dieron dinero que es de todos los tucumanos”, cuestionó.
Por su parte, Cobos sostuvo que el planteo empresarial se apoya en estudios de costos que, a su criterio, no terminan de justificar el nivel de incremento solicitado. “Luego mandan un estudio de costos flojo de papeles donde nos dicen que el servicio es inviable. Pero esta vez se encontraron con más resistencia de la que esperaban”, señaló.
En esa línea, interpretó que la advertencia sobre el pago parcial de salarios constituye una medida de presión para acelerar una resolución política. “Jugaron su última carta, que fue amenazar a los empleados con pagarles en parte el sueldo. Los trabajadores no tienen la culpa de esta maniobra, por supuesto, pero buscan generar un conflicto que termine planteando al aumento del boleto como única salida posible”, afirmó.
Los concejales también dirigieron sus críticas hacia las administraciones municipal y provincial por la demora en impulsar cambios estructurales en el sistema de transporte urbano. “Desde 2024 venimos exigiendo que se envíen los pliegos para convocar a nuevas empresas y mejorar el servicio. Sin embargo, esa discusión sigue postergada”, plantearon.
Finalmente, consideraron que la situación actual es consecuencia de años de decisiones transitorias que no resolvieron los problemas de fondo. “Gobiernan hace tres años y recién ahora nos hablan de diagnósticos. Buena parte de la responsabilidad de esta situación es de quienes la han alimentado a base de parches y subsidios”, concluyeron.