
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se reunieron ayer para acordar el texto definitivo del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, una semana después de que la iniciativa fracasó por cuarta vez, en su tratamiento en el recinto.
El encuentro se extendió por casi dos horas en el despacho de la senadora, en medio del receso invernal del Congreso. Participaron también el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; y asesores de los senadores Agustín Coto y Nadia Márquez, presidentes de las comisiones que trabajaron el proyecto.
Los puntos que debe superar el proyecto
El objetivo del cónclave fue destrabar el nudo que había frenado el debate la semana pasada: los reparos de Sturzenegger a los cambios introducidos sobre la potestad de las provincias en la venta de tierras a extranjeros, un punto reclamado por los senadores dialoguistas. Según el borrador número 15 desde la firma del dictamen, las jurisdicciones podrán establecer un "régimen jurídico aplicable a tal efecto" en esa materia.
Esas diferencias habían puesto en duda los votos de los aliados y postergaron la sesión al 6 de agosto. Al malestar se sumaron otros factores de tensión política, como un comunicado de la UCR Nacional en contra de ese punto y el clima generado en torno al triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial, que reavivó el reclamo por Malvinas.
Declaraciones de Bullrich
Luego de la reunión, Bullrich confirmó que el ministro dio el visto bueno a la versión del texto que iba a discutirse ese día. "Estuvieron de acuerdo, así que vamos el 6 (de agosto) con el dictamen que habíamos acordado con nuestros aliados", dijo la legisladora en diálogo con la prensa.
La senadora explicó además el sentido de los cambios que motivaron las dudas de Sturzenegger: "Le explicamos que los cambios tenían que ver con una mirada federal respecto al uso de la tierra. Sumamos a las provincias, porque muchas veces las provincias tienen en zonas fronterizas proyectos que no pueden ser un trámite burocrático". Y agregó que "las leyes se componen de una diversidad de miradas" y que este "es un proyecto, como todos los que han salido, que tiene aportes de todos".
Bullrich también salió al cruce de las críticas de la oposición y de sectores internos del oficialismo (entre ellos la vicepresidente Victoria Villarruel, con quien mantuvo un tenso intercambio) que cuestionan que la reforma de la Ley de Tierras afecte la soberanía nacional. "La soberanía es un concepto de protección de una nación; un pedazo de tierra es simplemente un título dominial. El concepto de soberanía es otro, la defensa de los intereses estratégicos del país; el concepto de la tierra es lo productivo, no tiene nada que ver", sostuvo.
En esa línea, citó la Constitución para respaldar su postura: "Nuestra Constitución es clara en nuestro artículo 20 de que cualquier persona de cualquier nacionalidad puede tener actividades en la Argentina, regidos sobre leyes argentinas. Es decir que si un extranjero que tiene un campo hace algo ilegal, le vale la misma ley".
El proyecto, además de la modificación a la Ley de Tierras, contempla cambios en la Ley de Expropiaciones, los desalojos, la Ley de Manejo del Fuego y el Registro de la Propiedad Inmueble.